Fiscalidad5 min de lectura31 jul 2026EFACE

Facturas Intracomunitarias y ROI: Cómo comprar herramientas y software sin IVA

Cómo darse de alta en el Registro de Operadores Intracomunitarios (VIES), comprar en Google, Adobe o Amazon sin IVA y presentar el Modelo 349.

La factura de la herramienta de diseño llega desde Irlanda, en euros, con un VAT irlandés y una línea que dice «reverse charge» donde otros ponen el 21%. El cargo del mes es exactamente la base. Quien se alegra porque «este software no lleva IVA» ha leído la mitad. Quien, por compensar, se inventa un IVA soportado del 21% y lo mete en el 303 ha leído la otra mitad, la equivocada. La compra intracomunitaria de servicios no es una factura sin impuesto: es una factura en la que el impuesto lo declaras tú.

El alta que va antes que el descuento

Para que un proveedor de la UE te trate como operador intracomunitario necesita tu NIF-IVA, el número que en España se construye sobre tu NIF y que tiene que constar en el censo: la casilla correspondiente del Modelo 036, el alta en el Registro de operadores intracomunitarios. Sin esa alta, el proveedor repercute el IVA de su país o te bloquea la cuenta business. Con la alta, puedes comprobar que el suyo también es válido en el censo VIES antes de fiarte de un logotipo en el pie de la factura. Un número que no valida no es un NIF-IVA: es un texto.

El ROI no es un permiso para comprar «sin IVA» en el supermercado de la esquina ni en una tienda española. Es el censo que permite que las operaciones intracomunitarias se declaren por inversión del sujeto pasivo. Darse de alta el mismo día de la primera compra, y no en diciembre «cuando toque el resumen», evita un año de facturas con IVA irlandés que luego nadie va a devolverte con facilidad.

Qué haces con esa factura en el trimestre

En una prestación de servicios —suscripción, publicidad, nube— localizada en España por las reglas de localización, siendo tú el destinatario empresario, la factura llega sin IVA español. En el Modelo 303 autorrepercutas la cuota (IVA devengado de la adquisición) y, si el servicio está afecto y tienes derecho a deducir, deduces la misma cuota en el soportado. El efecto sobre la cantidad a ingresar puede ser cero. El efecto sobre el modelo no lo es: las dos casillas tienen que estar. Declarar solo la deducción, o no declarar ninguna de las dos porque «el neto es cero», deja la operación invisible y descuadra el cruce con el proveedor europeo.

Ejemplo. Publicidad 200 € al mes, doce meses, 2.400 €, sin IVA en factura, servicio afecto al 100%. En cada trimestre metes 600 € de base en autorrepercusión (cuota 126 € al 21%) y 126 € de cuota deducible. A ingresar por esa operación: 0 €. Información a presentar: toda. Además, esas operaciones se resumen en el Modelo 349, con el NIF-IVA del proveedor y el importe. Olvidar el 349 porque el 303 salió a cero es el expediente típico de quien «no paga IVA en Google».

Si el servicio no fuera deducible —un gasto no afecto—, autorrepercutirías igual y no deducirías. El neto ya no sería cero. Por eso la alegría del «sin IVA» depende de la afectación, la misma que discutimos para el teléfono y la conectividad. Una herramienta que no usas en la actividad no se vuelve deducible por venir de Dublín.

Bienes, Amazon y el proveedor que sí te carga IVA

No todo lo que compras fuera es un servicio. Un envío de mercancía desde otro Estado miembro puede ser una adquisición intracomunitaria de bienes, con su propia casilla y, si hay transporte y umbrales, otra mecánica. Una compra en un marketplace a un vendedor que no te trata como operador —porque no pusiste el NIF-IVA en el perfil— llega con IVA del país de origen incluido en el precio. Ese IVA extranjero no se deduce en el 303 español como si fuera cuota soportada nacional. A veces se puede recuperar por el procedimiento de no establecidos, que es lento y a menudo no compensa un pedido de 40 €. La vía útil es el perfil business con NIF-IVA validado antes de pagar, no una reclamación en febrero.

Y una factura de un proveedor de fuera de la UE (un SaaS estadounidense, por ejemplo) puede parecerse en el papel —tampoco lleva IVA español— y no ser operación del 349 intracomunitario. Puede ser otro supuesto de inversión del sujeto pasivo, de servicios exteriores, con casillas distintas. Meter a Irlanda y a California en la misma columna del 349 es un error de territorio, no de importe.

Lo que conviene dejar atado el mes del alta

  • 036 presentado con el ROI, y el NIF-IVA comprobado en VIES por ti mismo, no solo «porque el gestor lo dijo».
  • Cada proveedor europeo con su número guardado junto a la factura, en el libro de compras, marcadas las que van por inversión del sujeto pasivo para que nadie les sume un 21% inventado.
  • El 349 en el calendario, al lado del 303 y del 130. En renta, estas facturas sí son gasto por la base: el IVA que autorrepercutiste y dedujiste no se suma otra vez.
  • Si dentro de un tiempo esa factura tiene que viajar en formato electrónico estructurado, el PDF irlandés de hoy no te exime de guardarlo ya. El marco B2B español se explica en la Ley Crea y Crece; el archivo, mientras tanto, es cosa tuya.

Guarda la factura europea con su NIF-IVA y márcala para no deducir un IVA que no trae

La localización del servicio y el tipo aplicable dependen de la operación. Publicidad, software y mercancía no comparten siempre la misma casilla. Confirma el encaje con tu asesoría la primera vez; las siguientes, si el contrato no cambia, se parecen a esta.

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